martes, 23 de enero de 2018

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«Pulpín, no sabes nada», por Uriel Montufar
Fuente: Uriel Montúfar

«Pulpín, no sabes nada», por Uriel Montufar

 

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n plena Nochebuena el Presidente de la República del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, concedió el indulto humanitario en favor del expresidente Alberto Fujimori, lo que dividió al país. Día a día crecen las protestas en contra del indulto, y el sur no es la excepción, hay movilizaciones en Cusco, Puno, Juliaca, Arequipa, Tacna, Abancay, entre otras ciudades.

Es verdad que el indulto al expresidente Fujimori cuenta con simpatía popular, son ellos los que critican a la gran cantidad movilizada en contra del mismo, en estos días leí muchas opiniones al respecto y es por eso que quiero referirme a ellas.

El primer cuestionamiento es: “Si eres joven, no puedes protestar porque no sabes nada de lo que pasó”. Bajo esa premisa no se podría opinar sobre la Segunda Guerra Mundial, Guerra del Pacífico (contra Chile) o de ningún hecho que no fue en nuestra época, una idea que discrimina la opinión de los más jóvenes y trata de alejarlos de la participación política.

El segundo: “Si estás contra el indulto, eres terrorista”. Una premisa peligrosa pues como sabemos el terrorismo desangró nuestro país y no es bueno banalizarlo. Rousseau decía: “Para vivir en sociedad los seres humanos acuerdan un contrato social implícito que les otorga ciertos derechos y obligaciones”, es decir, en nuestra sociedad si alguien comete delitos debe pagar por ellos como indican las leyes, eso no es terrorismo, es Estado de Derecho.

El tercero: “Pero si todos roban”. Lamentablemente la corrupción está naturalizada en nuestro país, por eso nos parece que es normal robar, que si una autoridad hace un gobierno aceptable, podemos aceptar que robe. El popular “roba pero hace obra”. Es por eso que vivimos en un Estado de impunidad, pero no todos roban y si alguien roba debe ser condenado, solo así haremos un país para todos y todas.

Cuarto: “Mató, sí, pero mató a terroristas”. Muchas de las personas que dicen esto en algún tiempo participaron en marchas por la vida contra la ideología de género, pero disculpan las muertes ocurridas en Barrios Altos, La Cantuta y muchas matanzas y desapariciones. Un Estado no puede desaparecerte, debe capturarte, enjuiciarte y si te encuentra culpable. Condenarte, no desaparecerte. Me dirán: los terroristas no respetaron los derechos humanos, por eso son terroristas, apelan al terror, el Estado debe cumplir las garantías constitucionales como la vida y el debido proceso (artículo 2, incisos 1 y 24 de la Constitución Política del Perú).

Quinto: “Hay mucho odio”. No hay odio. Lo que hay es amor por el Perú, lo que hay es miedo ante la impunidad; es decir, si se condena a alguien por delitos, este debe cumplirlo y pagar la reparación civil que se le fija. En este caso, al indultar la pena también se perdona la reparación, ayer se publicó el Decreto Supremo por el cual la reparación civil será asumida por el Estado peruano, es decir bolsillo de cada uno de los peruanos, casi 33 millones de soles (una parte es la reparación civil del indultado).

Sexto: “¿Qué ganas saliendo a marchar? Mejor anda a trabajar”. Deben saber que la protesta es un derecho reconocido por nuestro ordenamiento legal, no es un delito y no hay que criminalizarlo. Todos generamos ingresos de alguna manera. Si salen no es porque no tengan nada que hacer, es porque luchan por un país mejor (no olvidemos que incontables derechos se lucharon en las calles. Un caso reciente es la derogatoria de la “ley pulpín”). Además, que en esta época la participación política es casi siempre por redes sociales, la calle es un lugar público en el cual podemos manifestarnos pacíficamente.

Se le está dando un mensaje errado a los más jóvenes: que uno puede cometer los peores delitos (no errores) y no pagar por ellos. Además, que todo se puede comprar, que todo puede ser negociado. Ya muchos perdieron la capacidad de indignarse o simplemente piensan que ya no se puede hacer nada. Pero como dice Martí: “Si no luchas, ten al menos la decencia de respetar a quienes sí lo hacen”, que están en las calles por nuestro futuro.

¡Viva el Perú!

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