Jueves, 17 de Agosto de 2017

La Universidad de Harvard explica por qué no deberíamos usar hisopos

La Universidad de Harvard explica por qué no deberíamos usar hisopos

Los hisopos, de algodón y plástico, fueron fabricados inicialmente con fines medicinales, pero luego fue usado, inadecuadamente, para la limpieza del oido externo y medio.

En Francia, como parte del cumplimiento de su ley “Transición Energética por un Crecimiento Verde”, adoptada el 2015, se prohíbe su producción y venta de elementos de plásticos como cubiertos, utensilios, vajillas, toallas húmedas, pero también de hisopos (a menos que estos sean fabricados con un 50 % de origen biológico), debido a que, una vez desechados, van a parar al mar.

Ahora bien, como parte de la función de investigación que realiza la Universidad de Harvard (Cambridge, EE. UU.) publicó 3 razones por las cuales se debe evitar su uso en los oídos, con base en el informe de la Academia Americana de Otorrinolaringología.

1.- Es innecesario 
El oído se limpia por sí solo, no requiere limpieza adicional o rutinaria. Si actualmente se inserta usa hisopos en los oídos para quitar la cera del oído o evitar su acumulación, piénselo de nuevo. La cera del oído se produce dentro del canal auditivo y, naturalmente, migra de dentro a afuera es una función biológica normal. En algunas personas el cerumen se secreta mayores cantidades y en otras (adultos mayores, por lo general) adoptan una consistencia más dura; incluso en esas condiciones, la inserción del hisopo dentro del oído no es la solución.

2.- Puede ser perjudicial
Insertar un hisopo con punta de algodón (o de cualquier otro tipo) en el oído puede dañar el canal auditivo o el tímpano, o empujar la cera más profundamente en el canal, lo que hace más difícil de quitar. Esto puede causar una sensación de presión en el oído y, consecuentemente, la disminución de la capacidadauditiva. Y puede ser peor: si el cerumen es empujado cerca del tímpano puede provocar dolorosas infecciones.

3.- El cerumen no es sinónimo de suciedad.

La cera acumulada en el oído, técnicamente denominado como “cerumen”, cumple las siguientes funciones:

Es una crema hidratante natural, que evita la resequedad de la piel dentro del oído.

Atrapa la suciedad y el polvo antes de que cualquier elemento externo llegue al interior.

Absorbe las células muertas de la piel.

Impide el ingreso de bacterias y otros organismos al interior.

Algunas personas producen más cerumen que otras, en función de la etnia, la edad, el medio ambiente o, incluso, los hábitos alimenticios; pero, en todos los casos son un síntoma de buena salud.

¿Cerumenosis?

La demasiada acumulación de cerumen, ceruminosis, puede causar ciertos inconvenientes. En estos casos se puede acudir a los centros médicos y, sin receta médica, solicitar gotas suavizantes de cerumen, para facilitar su salida, o acudir a un especialista, quien con elementos especialmente diseñados para el oido limpiará la cera del oído.

Conclusión

Los fabricantes de hisopos ponen (o deberían) la siguiente advertencia (o el equivalente) en sus productos: “No inserte hisopos en el canal auditivo, podría causar lesiones” y no son para nada en vano. Tal vez algunas advertencias no se leen, o es que se omite esta sugerencia o los mitos sobre el cerumen son tan arraigados para obviar estas recomendaciones; cualquiera sea la razón, lo importante es dejar de usar hisopos de algodón para introducirlos al oído; ¡lo mismo va para los clips, puntas de bolígrafos o cualquier otra cosa que usted haya estado utilizando!

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